NATURISMO Y SEXO LIBERAL, ¿dónde está el límite?

En un principio el sexo liberal y el naturismo no tienen nada que ver, pero analizando ambas prácticas sí que comparten la filosofía de ver la vida de una forma abierta.
En la base del naturismo se encuentra una filosofía que considera el cuerpo es algo natural en toda su expresión, huyendo de convencionalismos sociales y pudores culturales. Este sentimiento se pone de manifiesto con la práctica de la desnudez. No es descabellado pensar que el sexo liberal, basado en la idea de que el sexo puede ser una expresión social y de diversión tan válida como otra cualquiera, que no solo tiene que ceñirse al concepto de la pareja y el amor, se convierte en otra manifestación o forma de expresar esas mismas ideas. No por ello aquel que practica el naturismo como expresión de comodidad y libertad va a estar dispuesto a sumarse a juegos swingers. Por el contrario sí es frecuente que los amantes de los juegos liberales acudan a playas naturistas donde van a ser frecuentes determinadas zonas como sitios de contacto donde localizar a otros amantes del sexo liberal.
Chica Naturista en la playa
Estas playas invitan a la práctica de juegos de flirteo tanto entre parejas como con chicos-as interesados en sexo en grupo. La mejor manera de iniciarse en algun contacto es que la pareja empiece algún tipo de jueguecito, caricias íntimas, besos y similares, sin que ello pueda turbar a otros visitantes a la playa que no compartan el mismo instinto. Sí deberemos, mientras hacemos el jueguecito propuesto, fijarnos en las personas que nos rodean e intercambiar alguna mirada. Encontraremos la señal que buscamos cuando encontremos una mirada de complicidad de vuelta, o bien el inicio de caricias y similares jugueteos morbosos. Sonrisas cruzadas y miradas sostenidas nos indicarán un verdadero interés común. Es el momento de dejarse llevar.